martes, 30 de noviembre de 2010

A pesar de que me haga la dura,la insensible y hasta fria... cada cosa que me recuerda a ti me hace llorar y extrañarte más,no puedo evitarlo pq eres el amor de mi vida y te has ido en todos los sentidos de mi lado pero no de mi corazón, eres lo constante de mi vida.
A veces, debemos que realizar determinados actos para que nuestra vida siga su curso. Actos que, nos provocan a nosotros mismo cierto dolor, pero que tenemos que hacer para no herir más a alguien. En algunos momentos, las sonrisas de personas que son importantes para nosotros, están por encima de la nuestra; tenemos que intentar curar nuestras heridas, aunque en realidad sigan sangrando, pero es mejor intentar cicatrizarlas de una vez, porque alargarlo no nos sirven de nada.


A veces, aunque nos duela a nosotros mismo, nos reconforta saber que, hemos hecho bien; que por fin hemos acabado con algo, que hace mucho tiempo que no debería estar ahí; que deberíamos haber solucionado en su debido momento, pero la cobardía nos lo impidió…más que la cobardía, el miedo.


Ese miedo que nos hizo egoísta en su día y que, no nos causaba dolor, se tiene que transformar en valentía, porque aunque hoy nos duele, hemos hecho lo que debíamos hacer, y aunque nuestra herida siga abierta, hemos ayudado a cicatrizar la de otra persona.


Y sólo queda esperar que nuestra propia herida se cierre, porque, lo hará.




[ Mirando por la ventana, feliz de que, después de mucho tiempo, pueda respirar sin que ciertos pensamientos me causen un nudo en la garganta; pudiendo tragar aire y aunque hoy no haya una sonrisa, en poco tiempo la habrá. ]
Viviendo... Comprendí que nadie te compra la vida, ni tu alma gemela, ni tus amigos, ni siquiera uno mismo puede, y por triste que suene, nunca sabemos si estamos escribiendo por ultima vez, si besamos por ultima vez, si abrazamos por ultima vez. Todo llega a su fin, como miles de canciones pronuncian. Y tengo miedo de eso. Aún soy demasiado joven. Pero más miedo tengo de comprender que no he vivido lo suficiente como para reír más, conocer más personas y de paso, darme cuenta del tiempo que perdí con otras. Y quizás todos tengamos el mismo miedo si nos ponemos a pensar... ¿Y si no lloramos lo suficiente como para desahogarnos por completo? ¿Y si nos falta amar más? O peor aún... ¿Y si todavía no amamos ni nos sentimos amados aún? Se que tengo mucho que decir, que disfrutar, y por alcanzar. Incluso seguro que todavía le debo pedir perdón a alguien y dar un abrazo pendiente. Llorar de emoción. Comer más de las cosas que me gustan. No callarme tanto, gritar un poco más. Armar nuevos planes, y cumplir un itinerario repleto de deseos. Hoy quiero vivir lo mejor posible. Hoy quiero levantarme con el pie derecho siempre (o al menos lo intentaría). Hoy quiero aprender más, conocer más. Quiero vivir sin pensar en un limite de tiempo ni en una fecha. Pero por sobre todo, hoy quiero vivir la vida tal cual me toco vivirla.
He descubierto el poder de tenerte en un rincón de mi mente sin sentir nada hacia ti. El problema empieza cuando hablo de ti, cuando pienso en ti, cuando te recuerdo. No es amor, créeme. Pero se le parece.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Tú siempre me preguntabas en qué momento había empezado a quererte. Empecé a quererte exactamente cuando me llamaste para decir que me dejabas. De hecho fue en ese preciso momento cuando olvidé el amor que sentía antes, me olvidé de la ternura y del sexo, de tu lengua, me di cuenta de que lo que había sentido antes no era más que el simple reflejo de lo que era el amor. Ahora ya sé lo que es amar. Te amo con esa clase de amor que había rezado por sentir cuando era una adolescente y que ahora rezo por no volver a sentir nunca más.
Se dice que los rayos nunca caen dos veces en el mismo sitio.
Eso no pasa a menudo.
Los rayos normalmete aciertan a la primera.

Cuando has sido golpeado con 30.000 amperios de electricidad, lo notas. Puede hacerte olvidar quién eres. Puede quemarte, dejarte ciego, parar tu corazón y causar graves lesiones internas. Pero algo que pasa sólo en una milésima de segundo, puede cambiar tu vida para siempre.
Un rayo no suele alcanzarte dos veces. Es algo que pasa una vez en la vida. Incluso si sientes que el shock viene una y otra vez... con el tiempo, el dolor se va, el shock se pasa. Empiezas a curarte. A recuperarte de algo que no viste llegar. A veces, las probabilidades están a tu favor.

Si estas en el lugar adecuado, justo en el instante preciso, puedes mandarlo todo a la mierda de una sola vez, y aún tener una oportunidad para sobrevivir.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Grita como si en tus palabras se escondiera el mañana, llora con la nostalgia que implican las lágrimas, sonríe como si fuera la última vez que encuentres la felicidad, ríe como si hubieras presenciado el evento más divertido del mundo. Pero nunca calles.

Me acuerdo cuando cree este blog... lo hice para contarte cada cosa que me sucediera en el día y decirte lo feliz que era por tenerte en mi vida pq eras lo mejor que me había pasado y como te amaba. Al final este blog se ha teñido de sentimientos negativos en donde no hay amor ni palabras dulces... a veces me asusto de mi misma pq me he convertido en lo que más odio, "en mi madre",sé que acabaré como ella, sola, amargada y llena de resentimiento.
La vida nos cambia para mejor o para peor,nos equivocamos, lastimamos, somos egoístas,juzgamos y criticamos... la misma mierda de siempre.
No temo a lo que ya conozco y me da igual lo que opinen de mi pq ya me harte de todo, de ser Mara la tonta, de la que se burlan, la que recibe lo peor y no merece nada... se acabó.