Nunca te fíes de mí. Puedo mentirte y jurarte que jamás te amé, que nunca me hiciste feliz con ninguno de tus besos, con ninguna de tus caricias, con ninguna de tus miradas... Soy capaz de prometerte que esta será la última vez que nos veamos. Tengo el valor de gritarte que te odio, que nunca he llegado al éxtasis todas las veces que estuviste dentro de mí, que ni siquiera sentí placer, que eres tremendamente incapaz de hacerme gritar, soñar, volar... Pero, amor, soy una mentirosa compulsiva. Me miento día a día. Porque toda la fuerza la derramo por la boca. Porque me es tan fácil hablar... Pero soy incapaz de creerme a mí misma cuando digo todas esas palabras. Soy incapaz de estar sin ti ni un solo día. Y por mucho que trate de jurarme a mí misma que jamás volveré a llorar por ti, sé que ese juramento se rompe tan pronto como lo hago. Sé que no he amado, ni amo, ni amaré a nadie como te amo a ti. Y eres la única persona capaz de hacerme feliz. Que me muero sin uno de tus besos, sin una de tus mágicas miradas, sin una de tus maravillosas sonrisas... Y me pasaría todos los días de mi vida sintiéndote dentro de mí, siendo uno en lugar de dos.
Soy una mentirosa compulsiva. Y lo peor es que, sin ti, todas las noches desearía que esas mentiras se convirtiesen en realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario