sábado, 18 de diciembre de 2010

De haberlo sabido no hubiera dado todo en un principio,
no hubiera sido la noche en tu espalda, ni congelándote de frío.

De haberlo sabido me hubiera ido sin decirte nada.

Me sobran motivos pero me faltas tú sobre la cama,
y ahora que necesito de tu madrugada,
cuando ya te has ido, cuando me parte en dos de una tajada,
no hubiera dudado en quedarme contigo de haber sabido que no me esperabas.

Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario