sábado, 18 de junio de 2011

La ilusión y la esperanza están echando un pulso contra el miedo. Y, ¿sabéis qué? La ilusión lleva tres cuartos de la partida ganados. Sólo es cuestión de tiempo y de que la ilusión flojeé un poquito. Es cuestión de ser constante, y sus ojos lo son. Al menos por el momento.
Hace no mucho tiempo me enseñaron que ni todo es blanco, ni todo es negro. Yo era de las extremistas, de las que nada tiene un punto intermedio. Aprendí a valorar un poco más las cosas. Fui pasando por todas las tonalidades que existen. Me quedé estancada por un tiempo en el gris marengo, pero descubrí que en la gama existían otros colores, así que decidí ir pasando hasta estancarme de nuevo en el gris perla. Me gustó ese color, vivía a gusto con él. Pero más tarde abrí los ojos, mejor dicho, me los abrieron. De ese gris pasé a ver todo con algo más de color, preferí quedarme con el azul clarito. El azul de las nubes. Y me quedé sentada en una de ellas ^^

No hay comentarios:

Publicar un comentario