martes, 11 de octubre de 2011

No tuve valor, y ahora no tengo nada.

Es como un maldito puñal constante. Como estar sumergido a veinte metros bajo el agua y no encontrar la superficie. Como el grito de rabia más ensordecedor que escuché nunca.

Me duele no poder estar a tu lado, me revienta, me mata.


Yo nunca te voy a abandonar, me dijo..

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