
Era una vez una chica que siempre soñaba con encontrar a su príncipe azul, él estaba dentro de su imaginación. Pasó el tiempo y ella llego a pensar que el no existía, pero la vida le hizo una mala jugada.
Un día, por cosas del destino, conoce al hombre de sus sueños. Era tal cual ella lo había imaginado: blanco, de cabello negro, una sonrisa cautivadora, alto, buen cuerpo, una mirada tierna que decía mucho, físicamente un principie; y su personalidad era estupenda. El hombre más maravilloso que podía existir, buen amigo, compañero, gracioso, inteligente, trabajador, cariñoso, compresivo, amoroso, era perfecto. Cuando él empezó a mostrar interés por ella, la chica sintió algo de temor y le pidió que no la lastimara porque tenía miedo de sufrir por amor, él le juro que nunca haría nada por lastimarla y ella decidió creerle.
En el largo tiempo que estuvieron juntos fue así, el nunca hizo nada porque ella se sintiera mal, ella era todo para él, era la mujer más importante de su vida, era la única, pues como ya les conté él era un chico perfecto, nunca le creo sospechas y ella juraba que lo conocía mas que a ella misma. era tanto que ella sabía que le iba a contestar ante una pregunta, que actitud iba a tomar ante cualquier situación, el no le sabia mentir, ella le descubría todas sus mentiras, fue una relación muy linda; hasta que un día ella descubre que todo fue mentira, que el principie no existía, que de príncipe paso a ser un sapo, que el juramento de nunca lastimarla había sido mentira, que todo había sido mentira, que él jugó con sus sentimientos sin importarle que eran bellos y puros. Fue tanto que esa persona que según ella no sabía mentir se había cambiado hasta su fecha de cumpleaños, cosa que parece ilógica pero fue así y ella, al darse cuenta de que paso varios años de su vida siendo la burla de él y de sus amigos, que todos los bellos momentos eran falsos, que todos aquellos recuerdos que ella tenía y que vivía para recordarlos y que la hacían feliz...
Un día, por cosas del destino, conoce al hombre de sus sueños. Era tal cual ella lo había imaginado: blanco, de cabello negro, una sonrisa cautivadora, alto, buen cuerpo, una mirada tierna que decía mucho, físicamente un principie; y su personalidad era estupenda. El hombre más maravilloso que podía existir, buen amigo, compañero, gracioso, inteligente, trabajador, cariñoso, compresivo, amoroso, era perfecto. Cuando él empezó a mostrar interés por ella, la chica sintió algo de temor y le pidió que no la lastimara porque tenía miedo de sufrir por amor, él le juro que nunca haría nada por lastimarla y ella decidió creerle.
En el largo tiempo que estuvieron juntos fue así, el nunca hizo nada porque ella se sintiera mal, ella era todo para él, era la mujer más importante de su vida, era la única, pues como ya les conté él era un chico perfecto, nunca le creo sospechas y ella juraba que lo conocía mas que a ella misma. era tanto que ella sabía que le iba a contestar ante una pregunta, que actitud iba a tomar ante cualquier situación, el no le sabia mentir, ella le descubría todas sus mentiras, fue una relación muy linda; hasta que un día ella descubre que todo fue mentira, que el principie no existía, que de príncipe paso a ser un sapo, que el juramento de nunca lastimarla había sido mentira, que todo había sido mentira, que él jugó con sus sentimientos sin importarle que eran bellos y puros. Fue tanto que esa persona que según ella no sabía mentir se había cambiado hasta su fecha de cumpleaños, cosa que parece ilógica pero fue así y ella, al darse cuenta de que paso varios años de su vida siendo la burla de él y de sus amigos, que todos los bellos momentos eran falsos, que todos aquellos recuerdos que ella tenía y que vivía para recordarlos y que la hacían feliz...
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